
Servicio de Lubricación
El aceite es, literalmente, la sangre que le da vida a tu motor. Su función va mucho más allá de lubricar: limpia, enfría y protege los componentes internos contra la fricción extrema. En Serviteca Noriega te ofrecemos un servicio de lubricación de nivel superior, utilizando únicamente fluidos y filtros de grado de agencia para maximizar la vida útil de tu vehículo.

¿Cómo lo realizamos en Noriega S.A.?
Primero, drenamos el aceite degradado y retiramos el filtro viejo, asegurándonos de extraer la mayor cantidad de impurezas. Posteriormente, instalamos un filtro nuevo de alta eficiencia y llenamos el cárter con el grado de viscosidad exacto que dicta el fabricante de tu carro, respaldados por marcas líderes a nivel mundial como Castrol. Pero no nos detenemos ahí: mientras el aceite drena, el Team Noriega realiza una inspección visual de cortesía de los demás fluidos vitales (refrigerante, líquido de frenos y dirección) y revisa la parte inferior del motor en busca de cualquier fuga prematura.

Proveedores Autorizados


Consejos del TEAM NORIEGA
¿La viñeta de tu último cambio de aceite ya está borrosa o no recuerdas cuándo fue la última vez que lo llevaste al taller?
Con el paso de los kilómetros y el calor del tráfico diario, el aceite pierde su viscosidad y sus propiedades detergentes, convirtiéndose en un lodo abrasivo. Conducir con aceite degradado provoca fricción directa entre los metales, elevando la temperatura y causando un desgaste irreversible en los anillos y pistones. Te recomendamos realizar el cambio de aceite cada 5,000 kilómetros (si usas mineral/semi-sintético) o cada 8,000 a 10,000 kilómetros (con aceite 100% sintético). Una lubricación puntual es el seguro de vida más barato para tu motor.
No esperes a que el motor sufra daños permanentes. Contáctanos para agendar tu servicio de lubricación si notas alguno de estos problemas:
Has superado el kilometraje o el tiempo límite de tu último servicio.
Se enciende el testigo (luz) de presión de aceite en el tablero.
Al revisar la varilla, el aceite se ve negro, espeso o se siente arenoso al tacto.
Escuchas un "tictac" o golpeteo metálico proveniente del motor, especialmente al encenderlo por las mañanas.
Percibes un ligero olor a aceite quemado al conducir o al bajarte del vehículo.


